La infección urinaria (ITU) es la infección más frecuente en la mujer embarazada y puede ser riesgosa para la madre y el bebé. Esta infección es la principal causa de hospitalización por causa no obstétrica en la mujer embarazada y puede ser provocada por bacterias como el strepto o grupo B (31,3%), enterococcus (15,8%), K.penumoniae (13,1%) y otros grupos menores de organismos (9%). Si la infección es sintomática se le llama pielonefritis aguda o cistitis aguda (PNA), pero si es asintomática se denomina bacteriuria asintomáticao (BA).
Claramente cuando la infección es PNA el nivel de gravedad es mayor, se da en un 2% de las embarazadas y requiere hospitalización y monitoreo constante (según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos), ya que puede tener complicaciones graves como insuficiencia respiratoria, shock séptico, parto prematuro y posibilidad de daño renal permanente. La infección BA también deben ser tratadas con antibióticos, de lo contrario es muy probable que progrese a una PNA. En este caso no se requiere hospitalización, pero sí monitoreo.
Es importante saber que la evolución de esta infección va a depender de las condiciones de la madre, la edad gestacional y el tratamiento al que serán sometidas. Por eso es fundamental estar atentas, no saltarse los controles con su equipo médico y preguntar para mantenerse ¡muy informadas!