Tromboembolismo venoso en el embarazo

¿Sabían que las mujeres embarazas y en puerpuerio tienen cinco veces más riesgo de desarrollar un tromboembolismo venoso (TEV) respecto de las no embarazadas?

Es importante saber que existen circunstancias que son de por sí un riesgo para desarrollar un TEV, como el hecho de que durante el embarazo la sangre de la mujer coagula más fácilmente para reducir la pérdida de sangre durante el trabajo de parto, parto y perdura en el puerpuerio. A esto se le suman otros factores de riesgo que paso a mencionar:
– Muchas gestantes pueden tener un menor flujo de sangre hacia las piernas en las últimas etapas del embrazo, porque los vasos sanguíneos alrededor de la pelvis son presionados por el bebé en crecimiento.
– Antecedentes familiares o personales de coágulos de sangre o de un trastorno de la coagulación.
– Inmovilidad prolongada, como ocurre durante el reposo en cama o la recuperación después del parto.
– Complicaciones del embarazo y parto.
– Ciertas afecciones de largo plazo, como las cardiacas o pulmonares, diabetes y otras.

La detección a tiempo es clave y el tratamiento, con un medicamento llamado heparina, da buenos resultados. Si tienes algunos de estos síntomas, te recomiendo ponerte en contacto de inmediato con tu equipo médico:
❗️Hinchazón del miembro afectado
❗️Dolor o sensibilidad que no son causados por una lesión
❗️Piel que se siente caliente al tacto, está enrojecida o descolorida

OJO: Un coágulo de sangre en las piernas o en los brazos puede desprenderse y trasladarse a los pulmones. A esto se lo llama embolia pulmonar (EP) y puede ser potencialmente mortal. Los signos y síntomas de una embolia pulmonar incluyen:
– Dificultad para respirar
– Dolor en el pecho, que empeora con una inhalación profunda o tos
– Tos con sangre
– Latidos del corazón más rápidos de lo normal o irregulares