La preeclampsia es una complicación del embarazo caracterizada por presión arterial alta y signos de daños en otro sistema de órganos, más frecuentemente el hígado y los riñones. Generalmente la preeclampsia comienza después de las 20 semanas de embarazo en mujeres cuya presión arterial había sido normal. Si la preeclampsia se detecta temprano, tú y tu equipo médico pueden trabajar juntos para prevenir complicaciones y tomar las mejores decisiones para ti y tu bebé, de ahí la importancia de no saltarse controles ni exámenes. De no ser así las complicaciones pueden ser graves.
El primer signo de preeclampsia es, con frecuencia, el aumento de la presión arterial. La presión arterial que excede los 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg) o es mayor (documentada en dos ocasiones, con al menos cuatro horas de diferencia) es anormal.
Pero a veces la preeclampsia no demuestra síntomas, o pueden confundirse con los rastros propios de un embarazo como son: el aumento de peso repentino y la hinchazón (edema), especialmente en la cara y las manos hinchazón en las piernas, dolores de cabeza constantes. Pero si estos síntomas persisten y además tienes dolor abdominal en la parte superior, por lo general, debajo de las costillas y en el lado derecho, visión borrosa, menor producción de orina, niveles más bajos de plaquetas en sangre (trombocitopenia), función hepática deteriorada o falta de aire, debes acudir de inmediato a un centro asistencial.
En raras ocasiones, la preeclampsia se desarrolla después del parto, una enfermedad que se conoce como preeclampsia posparto.
No olvides controlarte y autoexaminarte, estar atenta a lo que está pasando con tu cuerpo durante todo el embarazo. Consulta cada vez que tengas dudas.
Si quieres me puedes preguntar a mi correo y te puedo orientar.
Espero que esta información les sirva!