Cambios psíquicos durante el embarazo

El embarazo es un momento altamente sensible en la vida de la mujer, porque implica enormes transformaciones neurobiológicas, sociales y psicológicas. Por eso mismo, es importante darles apoyo y acompañamiento terapéutico especializado.

Según Fernanda Flores @fernandaflores.psicologa psicóloga perinatal, quien me está orientando en la entrega de esta información, durante el primer trimestre de gestación (que va desde la concepción hasta los primeros movimientos fetales perceptibles) las mamás perciben cambios como:

✔️  Molestias físicas y síntomas iniciales de embarazo.
✔️  Mayor sensibilidad emocional
✔️  Dificultades de adaptación
✔️  Sentimientos de ambivalencia
✔️  Sentimientos de culpa por no haberse cuidado al inicio de la gestación (por desconocimiento del embarazo)

Los cambios esperados para el segundo trimestre son:

✔️  Comienzan a ser más evidentes los cambios físicos en la mujer y a percibir los movimientos del bebé, por lo que el embarazo se hace más “real” para las mamás, y se comienza entonces a pensar en este hijo/a como un ser individual.
✔️  Las mamás se vuelven más introspectivas, se tiende a analizar la vida, hacer planes y pensar en el futuro del hijo/a que está por nacer. Se suele fantasear sobre cómo será el bebé física y psicológicamente y cómo será ella como madre.
✔️  Uno de los aspectos más relevantes que se comienza a observar en este trimestre es la aparición de lo que se conoce en psicología como “transparencia psíquica” y que tiene que ver con un estado de creciente sensibilidad emocional en la mujer embarazada, que va en aumento y que incluye recuerdos de infancia, que les va a permitir vincularse de una manera más sana con su bebé. La “transparencia psíquica” puede traer a la conciencia situaciones de angustia, reactivación de procesos psicológicos no resueltos, o agudización de duelos pendientes.

Y para el tercer trimestre:

✔️  Preocupación por cómo será el parto y nacimiento del bebé (es fundamental que la mujer se sienta tranquila y segura, y tal como señala Michel Odent; “la forma de nacer influye en la salud”
✔️  Ansiedad y ocasionalmente temor respecto a poder “reconocer” cuando inicie el trabajo de parto y al dolor (especialmente en primigestas).
✔️  Aumenta el cansancio y los malestares físicos.
✔️  Puede aumentar la preocupación por la salud y la seguridad del hijo/a que está por nacer.
✔️  En la mente comienzan a desdibujarse las representaciones fetales, protegiendo a la madre y al bebé de la discordancia entre el bebé imaginario v/s el bebé real; de esta forma se asegura la aceptación y bienestar del recién nacido.

Todos estos cambios psíquicos son esperables, el acompañamiento por parte de expertos como las y los psicólogos perinatales es importante; el límite entre lo “normal” y lo que se complejiza, muchas veces es difícil de percibir. Por eso la recomendación es preguntarles a su equipo médico si es que trabajan con un/una psicólogo/a perinatal y si no es así, pedirles que las deriven. La salud mental es clave en todo momento de la vida, pero sobre todo en este, donde ustedes están dando vida.