Según las recomendaciones del Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia la respuesta es si. De hecho, una mujer que ha tenido una cesárea anterior puede llegar a tener o un parto vaginal u otra cesárea (PVDC parto vaginal después de una cesárea). En caso de programar un parto natural, existen ciertas condiciones que deben darse, entre las que se encuentran:
- Más de 18 meses desde la cesárea anterior
- No tener complicaciones uterinas
- Que no sea un embarazo de alto riesgo
- No haber tenido complicaciones en la cesárea anterior
- No tener dos o más cesáreas anteriores
- Que la cicatriz de la cesárea anterior sea horizontal, no en ninguna de sus formas verticales.
Según el Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia, lo ideal es que aquellas mujeres que pueden optar a un parto vaginal previa cesárea, entren en “PRUEBA” al momento del parto. Se denomina TOLAC (Trial of Labor After Cesarean Delivery), la que puede o no resultar según las condiciones de cada mamá. Si se logra el parto natural puede ser muy beneficioso ya que el período de recuperación es más corto y hay menos probabilidades de infección y pérdida de sangre, entre otros.
¿Existen riesgos?
el mayor riesgo de intentar un parto vaginal sin las condiciones adecuada es la ruptura uterina, lo que ocurre en menos del 1% de los casos. Sin embargo es una amenaza mortal para la vida de la madre y el bebé, ya que puede provocar que el útero se abra con serias consecuencias de hemorragia e histerectomía, además de infecciones.
Si ustedes y el equipo médico creen que es posible lograr el parto vaginal después de una cesárea, es importante ser flexibles y bajar las expectativas. Recuerden que la seguridad de ustedes y sus bebés es lo más importante.