Mis pacientes me preguntan todo el tiempo, ¿qué hago si estoy dando pecho y sospecho que tengo COVID? Si estoy contagiada ¿es mejor dejar de darle de mi leche a mi bebé?
Es comprensible que estemos llenos de dudas en medio de esta pandemia, pero quiero dejarlas tranquilas; según todos los estudios que se han realizado hasta ahora, no se ha detectado la transmisión de casos activos de COVID a través de la leche materna. De hecho, los anticuerpos y los factores bioactivos de la leche materna pueden combatir la infección de este virus, incluso si el bebé ha sido expuesto a él.
Con esta idea bien clara, te recomiendo no olvidar tomar ciertas precauciones que ha publicado la UNICEF para continuar con la lactancia si sospechas que estás contagiada o si lo estás: usa mascarilla, lávate las manos con agua y jabón continuamente, utiliza alcohol antes y después de tocar a tu bebé y limpia y desinfecta todas las superficies que hayas tocado, constantemente. Lávate el pecho sólo en caso de que hayas tosido sobre él, si no es así no es necesario que te laves cada vez que alimentes a tu hijo/a. Te recuerdo que las vacunas para embarazadas y madres en lactancia aún están en estudio, la OMS sólo las recomienda en mujeres lactantes que forman parte de un grupo prioritario, como trabajadoras de la salud por ejemplo.
En conclusión te puedo decir que hasta la fecha, no se ha detectado la transmisión de casos activos de la COVID-19 a través de la lactancia. Los científicos siguen estudiando y apenas salgan nuevos descubrimientos, te voy a ir informando. Por ahora hay que seguir las indicaciones de organismos especializados como la UNICEF, OMS y la Sociedad Chilena de Pediatría, que hace la siguiente recomendación:
“ Es importante promover la lactancia materna porque no hay ningún alimento mejor para el bebé, ya que contiene todos los nutrientes que tu hijo/a requiere. Y no solo eso, también aporta innumerables factores de crecimiento, defensas y hormonas que favorecen su buen desarrollo y programan su metabolismo para que a futuro pueda ser más eficiente y saludable. Además, alimentarlo al pecho hará que tu hijo adquiera una flora intestinal, la microbiota, que le ayudará a que su tubo digestivo, su sistema inmune y todo su metabolismo funcione de la mejor manera, facilitando una mejor salud global. A medida que el pequeño va creciendo, la leche se va adaptando a sus necesidades, además está siempre”.
Fuente: UNICEF, OMS, SOCIEDAD CHILENA DE PEDIATRÍA.