La mayoría de las mujeres con lupus pueden tener embarazos seguros, normales y bebés saludables. Sin embargo, se considera que las mujeres con lupus que quedan embarazadas tienen un “embarazo de alto riesgo”. Esto significa que los problemas durante el embarazo pueden ser más probables con lupus.
El lupus es una enfermedad crónica, autoinmune que puede dañar cualquier parte del cuerpo. Lo que sucede es que el cuerpo no puede diferencias virus, bacterias y otros gérmenes de las células sanas, tejidos y órganos del cuerpo, siendo todos atacados por igual.
El lupus se puede controlar con medicamentos y controles periódicos, por lo tanto en una embarazada esto factores no deben cambiar. Lo que sí puede pasar es que la enfermedad se puede agudizar durante el embarazo. Esto puede ocurrir, generalmente, en el primer o segundo semestre. La mayoría de las veces es leve. Pero en algunos casos de reagudización, se requieren medicamentos de inmediato para evitar adelantar el parto.
¿Qué debe hacer una mujer que se embaraza con lupus?
1-. Informar a su médico de inmediato para controlar y no confundir los síntomas propios del embarazo con reagudización del lupus.
2-. Tener en cuenta que aproximadamente 2 de cada 10 mujeres embarazadas con lupus padecen preeclampsia, el riesgo es mayor en mujeres con lupus que han tenido antecedentes de enfermedades renales.
3-. Una mujer embarazada con lupus debe saber que el embarazo puede aumentar el riesgo de padecer otros problemas, especialmente si toma corticoides. Estos problemas incluyen hipertensión, diabetes y problemas renales.
Para estos casos, recomiendo un control médico multidisciplinario: obstetricia y reumatología; así es posible lograr que los embarazos lleguen a término en un alto porcentaje.
La mayoría de los bebés nacidos de madres con lupus son saludables y la lactancia materna es posible para ellas. De todas formas hay que controlar los medicamentos, ya que podrían ser traspasados a la leche materna.