Melasma y embarazo

La hiperpigmentación en la piel se traducen en manchas en la zona del rostro y se llaman melasmas. Seguramente han escuchado hablar de ellas; hay que saber que aparecen por un aumento de producción de melanina en la piel y suelen aparecer durante el embarazo, entre el cuarto y sexto mes.  Esto debido a las alteraciones hormonales que acompañan la gestación (producción de estrógeno), factores genéticos y el grado de exposición a la luz solar, por eso en el verano estas manchas pueden acentuarse notoriamente.

A pesar de que no afectan la salud de las madres y los bebés, provocan preocupación en las mamás porque la apariencia cambia e incomoda. Hay que decir que el 50% de las embarazadas presentan melasmas; y de ellas el 70% logra eliminarlas durante el primer año del postparto. El 30% restante puede continuar con ellas indefinidamente.

En el caso de las embarazadas, la hiperpigmentación se puede presentar de manera generalizada o localizada. Además del rostro se hacen más evidentes las manchas en zonas como axilas, areolas mamarias y la línea media abdominal (línea nigra), entre otras.

¿Se pueden prevenir?
No existe una fórmula que pueda prevenir la aparición de melasma. Sí se puede evitar limitando la exposición al sol y usando bloqueador solar varias veces al día y sombrero o gorro para salir al exterior.

¿Cómo se eliminan las manchas?
La eliminación completa es compleja. Se pueden atenuar una vez que den a luz y se deja de amamantar; pueden optar por terapias orales, tópicas, láser y peeling.