La Hipercolesterolemia es el colesterol alto; el colesterol es una sustancia que circula en la sangre, es grasa natural y necesaria para el funcionamiento de cualquier organismo.
El aumento del colesterol puede deberse a un motivo genético ( 10% de los casos), y a uno más común: sobrepeso y obesidad. En cualquier caso provoca que las arterias se estrechen y/o se tapen.
Es normal que la mujeres embarazadas suben su nivel de colesterol sobre todo en el segundo y tercer trimestre, lo que tiene que ver con la producción de hormonas, sobre todo la progesterona de la placenta. Hasta ahí todo bien, pero cuando estos niveles de colesterol se exceden, existe un peligro inminente tanto para las madres, quienes pueden presentar complicaciones como partos prematuros, diabetes gestacional o preeclampsia, como en los bebés, quienes podrían nacer con aterosclerosis: condición de acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias (placas).
A diferencia de otras enfermedades, los medicamentos para tratar la hipercolesterolemia están prohibidos para las mujeres embarazadas, por lo tanto la única forma que existe para controlarla es llevar una dieta saludable y controlada por un profesional, además de estar en constante monitoreo.
Actualmente varios centros de salud cuentan con equipos multidisciplinarios que tratan a embarazadas con obesidad e hipercolesterolemia; esta es una tendencia que se está viendo cada vez más al comprobarse, a través de estudios, los daños asociados a esta condición.
Si sufres de sobre peso y estás embarazada, no olvides consultarle a tu equipo médico para que te deriven con un profesional y así evites correr riesgos innecesarios.