La salud mental en el embarazo es más importante de lo que muchos imaginan. De hecho es tan relevante como cualquier otro aspecto físico o biológico en las mamás gestantes. Muchas de ellas creen que al no haber tenido nunca un problema de salud mental, están eximidas de tenerlo durante el embarazo.
Cualquier embarazada puede tener cuadros de stress, de ansiedad, e incluso problemas de sueño que pueden derivar en problemas más graves. Debemos pensar, entender y normalizar que las mujeres embarazadas se encuentran en un estado emocional vulnerable. Sus vidas van a cambiar de forma radical y muchas veces mientras esto ocurre, suceden cosas en sus vidas que desencadenan un círculo virtuoso que termina deteriorando la salud mental y afectando al bebé que viene en camino.
Por supuesto que hay una gran diferencia entre las madres que presentan una depresión clara donde necesitan medicación, y aquellas a quienes les cuesta lidiar con sus emociones. Todas necesitan conversar, compartir sus experiencias, sentirse acompañadas y escuchadas.
Hoy existen las psicólogas/os perinatales en la mayoría de los equipos médicos y esta es una invitación a todas las gestantes a buscar esas instancias para conversar y sentirse más contenidas, más acogidas y más preparadas. Consulten al equipo que las ve y si estás leyendo esta nota y conoces a alguna embarazada que no esté llevando bien su embarazo, recomiéndale que busquen este apoyo fundamental.